jueves, 29 de septiembre de 2011

Goldman Sachs, gobiernos, la BBC y ventas al descubierto, JORDI ORTEGA


Las declaraciones en la BBC de Alessio Rastani no dicen nada que no se supiera. Hace tiempo que se viene apuntando lo que de un modo fresco, directo, sin tapujos señaló en la BBC Alessio Rastani. El revuelo de sus declaraciones vino tras circular por las redes sociales. La periodista que le entrevistaba ni siquiera dio mayor relevancia a sus palabras. Mientras que circulaba si podría ser un farsante, un "Yes Man", la propia BBC confirmaba que no se trata de ningún engaño.


Otro asunto es qué tipo de interpretaciones se hacen de sus palabras y, ahora, de que sólo buscaba llamar la atención. Él es un operador independiente, ¿a quién se le ocurre dar el micrófono a alguien que no representa ninguna institución? Hay cosas que consideramos que forman parte del paisaje, que pasan desapercibidas y con la tranquilidad de todos. Ciertamente, ¿qué hace una periodista preguntando, de modo ingenuo, qué les haría felices a los mercados? Nos tienen habituados a un tipo de expertos y analistas financieros que, ellos mismos, son los responsables de la actual crisis. Ya no sólo le piden que den consejos a los gobiernos de cómo tranquilizar a los mercados, sino que medidas les harían felices.

Los que analizan los riesgos en los medios de comunicación, sean financieros, sean científicos o tecnológicos, sean ambientales, son aquellos ingenieros que nos habían asegurado que habían aprendido a dominar los riesgos y tenían estos bajo control. Las definiciones no son inocuas. En las nuevas "relaciones de definición" se desarrolla el viejo conflicto de las "relaciones de producción". Quien califica los swaps y demás derivados de inocuos, culpa de la crisis a los manirrotos ciudadanos que deben pagar con penitencia sus pecados.

¿Quiénes narraron lo que pasó en Fukushima? Los propios ingenieros nucleares que reaccionaban ante los peligros diseñados y producidos por ellos mismos. Basta dividir los problemas en una amalgama de subdivisiones: problemas técnicos, de válvulas, de sistemas de bombeo, fallos de medidores, para que el riesgo nuclear se diluya.

Respuesta de Alessio Rastani muestra que el mercado mundial es una forma de irresponsabilidad organizada. Su tarea no es preocuparse de cómo arreglar la economía. Confiesa que la crisis es algo deseada por ellos, sueñan con una nueva recesión. Con la piel del alumno aventajado explica que la crisis del 29 fue una oportunidad para muchos inversores, para explicar que hay mucha gente preparada para hacer dinero con este derrumbe. No se podría haber expresado con mayor crudeza.

¿Por qué Alessio Rastani es inmoral o un loco? Quizá porque logró hacer entender, en tres minutos, en la BBC quiénes son y cómo operan y qué desean los mercados. Lo que para los ciudadanos es una pesadilla para las entidades financieras es un sueño durante años esperado. Recuerdan que en 2008 Société Générale no "detectó" que tenía operaciones al descubierto por el valor de 50.000 millones de euros (supuso pérdidas de 4.900 millones, poca cosa).


La ministra Christine Lagarde, actual directora del FMI, achacó que no funcionaron los mecanismos de control, mientras que Jérôme Kerviel reveló que superiores conocían sus posiciones. Josef Ajram respondía en el programa de Josep Cuní -en 8tv- al vicerrector de la UB Gonzalo Bernardos, que afirmaba que las operaciones en descubierto están prohibidas. ¿A qué llamamos prohibir? La CNMV prohibió este verano junto a Francia, Italia y Bélgica las operaciones en corto.

En una importante cadena de radio un analista financiero, de modo cínico, acababa preguntando, ¿sí se prohíben las operaciones bajistas, cuando la economía recupere el pulso, no se van a prohibir también las operaciones alcistas? El presidente de la CNMV Julio Segura declaraba no ser partidario de prohibir las ventas en corto al descubierto. Mientras Elena Salgado criticaba la decisión alemana de prohibir las ventas en corto por unilateral, Julio Segura lo calificaba de inútil e innecesario. Son esas operaciones con las que Alessio Rastani obtiene beneficios a costa de atacar a los ciudadanos, la economía, el euro y el proyecto europeo.

Las entidades financieras tienen posiciones abiertas en descubierto, no les interesa que se prohíban posiciones bajistas, señalaba Josef Ajram. Con los cometarios oportunos de Rafael Nadal, para que el público pudiera seguir sus razonamientos. Se prohíbe de modo extraordinario, temporal, limitado y excepcional solamente las ventas al descubierto con una docena de las empresas que operan en el IBEX 35. ¿Se llama a eso prohibir? La conclusión de Josef Ajram es ir a la raíz de la crisis: prohibir posiciones bajistas y obligar a entidades financieras recomprar lo que se ha vendido sin tener.


En una nota de prensa 28.9 201 la CNMV señala "se extiende transitoriamente la prohibición cautelar de construir o incrementar posiciones en cortas". Lo que es una decisión política de primer orden, pasa desapercibida en una nota aclaratoria: "los valores financieros no aconsejan aún levantar las restricciones temporales". Este tipo de operaciones son tan viejas como las bolsas. Y, si me apuran, la prohibición fue, casi, anterior a las bolsas. En agosto recordaba en este mismo diario que en 1610 se prohibieron por primera vez. Nuestro clásico Don José de la Vega en su "Confusión de confusiones", escrito en 1688, describía el riesgo de estas operaciones y las diversas prohibiciones que fue objeto.

¿Gobierna Goldman Sachs por encima de los gobiernos? Peer Steinbrück, ministro SPD en la gran coalición, puso la prohibición de operaciones al descubierto como condición a una gran coalición. Angela Merkel, en su carrusel de rectificaciones, había bloqueado la medida calificándola de sepultadores de la economía, en 2009 propuso su prohibición en toda Europa. Los que están instalados en camarotes de primera clase del Titánic, que se ha convertido Europa, mientras no entre agua en sus camarotes son inmunes a los euroiceberg.


No es una crisis económica es una crisis política. La política la dicta Goldman Sachs desde platós de televisión. Bolonia les permite a las empresas entrar en las Universidades hacerlas portavoces de sus intereses, eso que llaman excelencia" (la tarea no es reproducir las "condiciones de producción" sino las "condiciones de definición" que, para el caso, es lo mismo). Nos encontramos con auténticos profetas del despiste capaces de ver, si se lo proponen, el fin del túnel gracias a una inminente resurrección del ladrillo.

Cuando se trata de agua, gas o electricidad el estado garantiza el servicio. Helmut Schmidt, excanciller y director de Die Zeit, se pregunta ¿no debería estar igualmente obligado el estado a garantizar una prensa independiente, cuando lo que está en juego es la espina dorsal del sistema democrático que es la prensa libre? La crisis requiere respuestas políticas, profundamente democráticas. Esperemos que el debate público no se quede en el plató de 8tv. El modo que las cuestiones relevantes entren en la agenda política.

sábado, 24 de septiembre de 2011

¿Qué es una ley de cambio climático? Unos presupuestos de carbono. JORDI ORTEGA


El congreso insta al gobierno elaborar una ley de cambio climático. Es lo que se desprende de la aprobación de los trabajos de la comisión temporal mixta de congreso y senado para el estudio de cambio climático que contiene 101 medidas. ¿No aprueba el gobierno leyes sobre esta materia?

Sorprende que él único partido que la tenía en el programa electoral una “ley de lucha contra el cambio climático”, el PP, se haya abstenido. José Blanco respondía, a la propuesta del PP en 2008 preguntando si el primo de Rajoy no le advirtió que hay leyes de cambio climático aprobadas. En su voto particular el PP considera que, ante las condiciones económicas, son medidas en ningún caso deben aplicarse; al tiempo, consideran que ya forman parte de distintas estrategias de eficiencia energética o cambio climático. Un drástico viraje.



La ley de cambio climático se refiere a algo mucho más concreto. El parlamento del Reino Unido aprobó, tras un largo debate, la ley de cambio climático. El precedente de dicha ley del clima fue aprobado por Arnold Schwarzenegger gobernador de California. David Miliband, con esta ley, quería convertir Reino Unidos el primer país con objetivos jurídicamente vinculantes. Empresas, administraciones y ciudadanos gestionen sus propios “presupuestos de carbono“ (carbon budget). ¿Cómo funciona, qué significa para qué sirven? 



En lugar de una tasa al transporte aéreo, que hace prohibitivo volar para sectores no pudientes; distribuir el derecho de tomar el avión. Quien supera los créditos de CO2, que comporta volar, debe de comprar estos a quien use menos el transporte aéreo. Si todos los ciudadanos tienen el derecho al escaso de un bien común y escaso como las emisiones de carbono, lo más equitativo y justo es distribuir el ejercicio de este bien por medio de cuotas personales. Las administraciones y empresas deberían acudir a la subastas de estas cuotas. No sería el mercado el que excluye el acceso a un bien común. Además de una medida eficiente y eficaz, tiene un componente de equidad.

Imaginemos estamos en 2015. Llenamos el depósito de gasolina, pagamos su precio en euros. La novedad es que nos descontará 2,2 kilos de CO2 por libro de gasolina de nuestra “visa de carbono”. Quien desarrolle formas de vida baja en carbono, no agote sus créditos de CO2, podría convertir este en dinero. Las tres E: eficiente, eficaz y equitativo.



Más que una idea ambiciosa es una propuesta visionaria. Si hace dos décadas se hubiera propuesto pagar con tarjeta de crédito, comprar por internet, o comunicarnos a través de redes sociales, hubiéramos considerado de ilusas dichas ideas. Hoy si falla cualquiera de estas cosas tendríamos un serio problema para organizar nuestra vida.

¿Es una propuesta visionaria? Al final de la Gran Depresión de los años 30 se aplicó “cartillas de racionamiento”. Gordon Brown no la vio viable. Hoy existen las tecnologías que no existían hace 80 años. Tyndall Centre –que hizo los estudios para David Miliband-, con Atos Origin -que cuentan con la tecnología de las tarjetas de crédito- pusieron en macha una experiencia piloto, impulsada por Royal Society of the Arts (RSA). Mostrando la viabilidad tecnológica, económica, ambiental y social -con una positiva distribución de rentas.



La idea de cuotas personales de carbono finamente quedo fuera de la ley del cambio climático. Pero no así el concepto de “presupuestos de carbono”. Es lo que está en el corazón de la ley del clima que el congreso insta aprobar al gobierno. ¿Qué aportan los “presupuestos de carbono”? Los gobiernos felizmente fijan objetivos y dolorosamente los (in)cumplen. Un presupuesto, en cambio, es una gestión rigurosa de los bienes públicos. ES lo más relevante de las propuestas de la comisión mixta, resaltaba Fernando Moraleda (PSOE). Entre las 1010 medidas incluye una fiscalidad ecológica, la huellas de carbón de producto, etc. La sociedad para tomar decisiones estratégicas necesita horizontes amplios. Los objetivos en 2020 de un 30% de reducción de emisiones de CO2 y en 2050 un ambicioso 100% del sector energético.

De una política centrada en el detalle cotidiano intrascendente, ¿cómo se vuelve a ofrecer a los ciudadanos perspectiva de futuro? La virtud que tiene el modelo electoral Británico es el contacto de cuerpo a cuerpo con el electorado. Amigos de la Tierra con un trabajo por circunscripciones, cuestiones que de otro modo no entran en la agenda política, lograron situarlas en el centro de la política.

Amigos de la Tierra con la Embajada Británica presentaron la ley del clima aprobada en el Reino Unido; más tarde, en el Jardín Botánico -en el Retiro- se abrió el debate con distintos diputados. Quien tenga interés en el proceso deliberativo en el Reino Unido puede consultar una documento que me publico el Instituto de Estudios Fiscales (en 2010).

Reino Unido Presupuesto Cuts.jpg

Se echa en falta que, quien pretende gobernar el país, no muestre una actitud ambiciosa como la exhibida por David Cameron. Propuso la creación de un comité de cambio climático que presentara al parlamento, cada año, una evaluación –independiente al gobierno- y pudiera presentar iniciativas legislativas para mejorar el funcionamiento de la Ley. No que quedó aquí. David Cameron aposto por el “Pacto Verde”, incluye desde un fondo de inversión en clima y energía, una reforma del mercado eléctrico, hasta ampliar los presupuestos de carbono. El PP está en las antípodas de sus homólogos europeos, Fernando Moraleda calificaba de “reducto del negacionismo”. No fueron los ecologistas sino la patronal (CBI) la que reclamó elevar la reducción de emisiones de carbono del 60% al 80% los objetivos para 2030. Percibía las oportunidades de las demanda de productos y servicios bajo en carbono.

Nos sobra “realidad” y nos falta “imaginación”. En este momento de cambios de patrones de consumo, emergencia de nuevos mercados bajos en carbono, enormes retos energéticos para el siglo XXI, seguimos con mensajes políticos decimonónicos.


La Facultad de Psicología de Cardiff elogia los “presupuestos de carbono”. Aún sin el potencial que da las cuotas personales. Los presupuestos de carbono, bien diseñados, pueden incidir en el cambio de las pautas de comportamiento. Ese pequeño empujón -que se insiste desde la economía del comportamiento- capaz de lograr grandes resultados.

Persisten los perjuicios que los ciudadanos no van a cambiar sus pautas de comportamiento entre la política. Supone seguir ignorando las “políticas blandas”. ¿Acaso no se ha analizado como el cambio de comportamiento nos ha llevado a espectaculares reducciones de CO2? Unos presupuestos de carbono evitan que estos cambios se hayan hecho a ciegas, sin brújula, que nos oriente hacia la sostenibilidad y busquen en ella una salida a la crisis.

Una crisis más política que economía. Si observamos que los gobiernos están más pendientes de ajustar detalles, pegados a la realidad, convirtiendo lo anecdótico en el centro de debate político. Un buen documento de una comisión presidida Jordi Sevilla, al inicio de legislatura. Esperemos que el próximo gobierno lo convierta en su hoja de ruta.

domingo, 18 de septiembre de 2011

La política fotovoltaica en el nuevo orden del siglo XXI, Jordi Ortega


La "ayuda" a la renovable no es una subvención.


El éxito del desarrollo de las energías renovables en Alemania y España se debe al modelo de "feed-in tariff". ¿En qué consiste este modelo? Confundimos la prima con una subvención. La Unión Europea no hubiera aceptado ayudas directas ni indirectas al sector energético; razones varias: provocaría distorsión en los mercados y en la competencia, con efectos no deseados en el incremento de los tipos de interés, al utilizar recursos públicos, directamente ralentizar el ritmo de inversión e indirectamente destrucción de empleo. ¿De dónde proviene esta confusión?


En el momento que Barack Obama ve a España líder en energía fotovoltaica y la referencia de su política energética, se encontró con el estudio de Gabriel Calzada, de la Universidad Rey Juan Carlos I. En las cadenas de máxima audiencia Calzada predicaba que la energía fotovoltaica destruye empleo. Si el gobierno aumenta el gasto público para subvencionar las energías renovables, en este caso la fotovoltaica, se incrementa la deuda pública (con emisiones de bonos, que retrae recursos para crear empleo). Con la doctrina que todo gasto público genera empleo de forma más ineficiente que el sector privado, que le lleva a afirmar que las energías renovables destruyen empleo.


La fotovoltaica no se paga con deuda pública, ni con mercados crediticios, sino que una parte de la tarifa se destina a un marco regulador de precios regulados, que ofrece un marco estable, seguro y previsible para que el sector privado invierta en renovables. Una exitosa política del gobierno que no les cuesta nada a los contribuyentes.

Las falacias de Calzada llegaron a España. Ni se puede decir que sea un sobrecoste a la tarifa que pagan los consumidores. Que una parte de la tarifa vaya a sufragar el régimen especial (que incluye renovables y cogeneración) puede provocar, como ha sucedido, que el precio de la electricidad baje (en 2008 el precio de kWh era de 6,961 céntimos de euro, bajó a 4,263 céntimos de euro en el 2009).

El modelo copiado en todo el mundo, de "feed-in tariff" no fue impulsado por el gobierno alemán, sino por un grupo de diputados dirigidos por Hermann Scheer (SPD). Editorial Icaria está a punto de publicar su último libro "El imperativo energético". El modelo electoral alemán, con doble voto, permite que diputados de elección directa no sean un mero soporte parlamentario al gobierno, sino que ejerzan de poder legislativo con capacidad creativa (la ley electoral es más que un mecanismo técnico de elección, forma parte de la profundización de la democracia).

Estrategias energéticas

La estrategia de Tood Stern –negociador de Barack Obama en las cumbres del clima- pasa seguir la doctrina del "prestigioso" profesor español, Calzada. Todo el programa de estímulo verde, que Obama tenía a España como referencia, ni siquiera es capaz de ser defendido por los demócratas en la cámara baja. La política energética de Obama empezó a tambalearse en un clima mediatizado por la reforma sanitaria. Un ambiente político contaminado por las radicales tesis del tea party (su doctrina de déficit cero, considera que comercio de CO2 es un impuesto, incluso campañas de la contaminación de las bombillas de bajo consumo).

 

El desarrollo de las tecnologías renovables no es un asunto menor. Obama, en sus discursos ha mostrado su preocupación por el liderazgo de China y como Estados Unidos es relegada a un segundo plano. Nadie en tan ingenuo para creerse que el petróleo es un problema energético. ¿Podemos ser tan estúpidos para pensar que la energía renovable es un problema ambiental, en lugar de determinar el nuevo orden del siglo XXI?

Ni el Ministerio de Medio Ambiente, ni el Ministerio de Industria abordan así estas cuestiones. La geopolítica energética es el contenido de un interesante "cuadernos de estrategia" (número 150) editado por el Ministerio de Defensa en enero 2011, con presentación de la Ministra de Defensa Carmen Chacón, e introducción de Manuel Marín.

Paul Isbell

El artículo Paul Isbell, del Real Instituto Elcano –en dicho cuaderno- muestra el declive de la política energética de Barack Obama. La doctrina del Ministerio de Industria, en cambio, mantiene el dogma que el déficit "invisible" del sector eléctrico es responsabilidad del déficit de la tarifa y la apuesta por las renovables. Aquí su errática política.

Fotovoltaica y el nuevo orden del siglo XXI

No hace mucho más de 5 años las energías renovables eran marginales en el mix energético, hoy es un pilar clave. Y no ha hecho más que gatear; el problema son sus éxitos; lo que ha tenido son enfermedades infantiles propias de una tecnología en proceso de maduración). Las potencias emergentes están haciendo una apuesta por las tecnologías del futuro. Las potencias emergentes no van a esperar que occidente aclare sus ideas.

En el 2004 Alemania dominaba el 69% del mercado fotovoltaico, China apenas contaba con un 7%. En 2010 China pasa a tener el 45% del mercado mundial, Alemania se desploma con un 21%. La industria alemana fotovoltaica está luchando por sobrevivir. ASIF viene denunciando la destrucción de empleo fotovoltaico en España. El coste de las placas fotovoltaicas han caído más del 51% en los dos últimos años (en los primeros meses de 2011 una caída del 25%). Existen 8 GW de fotovoltaica en stock, estima Frank Asbeck -delegado de Solarworld (equivale a 8 nucleares).

 Graphic: China and Germany's share of the global photovoltaic market


¿Qué ha ocurrido? No basta en ser competitivos ni exportar. Hace falta que alguien importe. Alemania descubre, a la vez, que China no es un Länd alemán y que Schleswig-Holstein no importa productos de Baviera. Los buenos resultados de Alemania en 2009 y 2010, crecimiento por encima del 3% es gracias a las importaciones de China; la debilidad de Estados Unidos, China está sentada sobre billones de dólares, cuyo declive es imparable, está llevando al gigante asiático a frenar las importaciones de Europa (sobretodo, alemanas). La dependencia alemana respecto el mercado chino, también en un problema para el gobierno de Pequín. En su reciente visita de Wen Jiabao ofreció compromisos con el euro e intento arrastrar a Europa al nuevo juego de equilibrios del siglo XXI. China apuesta por una perspectiva euroasiática que gane fuerza respecto las relaciones transatlánticas. China no se basa en sentimentalismos, busca la su estabilidad interna con realismo y pragmatismo. Una crisis en Europa pondría en peligro su despertar como potencia del siglo XXI.

Graphic: Prices of photovoltaic systems in Germany


Los planes de austeridad impuestos a los países periféricos han contraído la capacidad de Alemania de exportar al mercado europeo. No es solidaridad con los países del mediterráneo lo que está en juego son intereses estratégicos. Sarkozy y Merkel no son capaces de ver más allá de sus intereses nacionales. Un populismo criticado hasta por Helmult Kohl de perder la brújula europea.

La supervivencia de la industria europea exige pasar de la unión monetaria a la unión política, una política económica común, no se agota en los eurobonos, ni en una política fiscal. Tiene más clientela el provincianismo. En la presentación de un libro del director económico de PIMEC, el consejero Andreu Mas-Colell no veía ningún problema que Catalunya fuera independiente. Recrea la imagen melómana de Baviera arruinada por culpa de Schleswig-Holstein (que ha de soportar sus déficits). Es de manual que dónde hay moneda única y mercado común no existen exportaciones. Si Baviera no exportara a los estados del norte su industria tendría que cerrar. Lo que necesita Baviera es un mercado europeo. Alemania empieza a ver los efectos letales de una Europa asfixiada por sus recetas. ¿Alguien ve viable Baviera o Catalunya, en un mundo de potencias emergentes de tamaño XXL, convertida es uno de los muchos pequeños países independientes?

La energía del futuro

Cedric Philibert, en la Agencia Blomberg, señalaba que en 2060 el 50% de suministro energético provendría de la energía solar; las centrales hidroeléctricas, la biomasa y eólica podrían satisfacer el resto de la demanda.

 


Hace dos años que está sobre la mesa del ministerio una propuesta, elaborada por KPMG, para permitir el autoconsumo de la fotovoltaica generada. Pedro Linares de la Universidad de Comillas argumentaba, entonces ¿quién pagaría el coste de las redes, tecnologías de respaldo, etc.? En doctrina del ministerio de industria, ¿quién amortiza las inversiones en un parque eléctrico sobredimensionado?

Los expertos ven la paridad en red (grid parity) detrás de la esquina (por la caída de costes de la fotovoltaica y los actuales precios de la energía es suficiente), en cambio el Ministerio de Industria sitúa esa paridad en red en el lejano 2023.

No estamos hablando de que las fotovoltaicas tengan un precio igual que otras tecnologías, sino que su coste tenga paridad con la señal del precio de la electricidad. Entra en este coste el precio de generación eléctrica, los peajes de acceso, más complementos del sistema, la prima de riesgos, mejor o peor reflejados en lo que pagamos.

La opción actual para consumir la propia energía producida es vender toda la energía a una comercializadora, y volverla a adquirir a esta, con la garantía que te vende lo que previamente te ha comprado. ¿Se imaginan que quien puede consumir leche ecológica –al tener una vaca- se le obliga a vender toda la leche y comprar esta al mercado?

Seat Solar, Martorell

Todavía tenemos la idea utópica. La consciencia viene con un siglo de retraso, decía Günther Anders (La obsolescencia del hombre, está disponible en español). SEAT tiene el techo solar mayor de Europa, con 135.000 metros cuadrados de paneles solares con 4 MW de potencia y una producción de 6 millones de kWh. El objetivo es llegar a 10,6 MW. La fotovoltaica además de acercar producción y consumo (a diferencia de los huertos solares), ofrece a SEAT reducir el consumo de aire acondicionado (las placas fotovoltaicas tienen la función de toldos) o hace funciones de protección de vehículos o hace funciones de protección de vehículos (cubiertas para parking).

Actualmente SEAT está obligada a vender la fotovoltaica producida, una energía de gran calidad sin oscilaciones de onda. Ha de comprar toda la electricidad con oscilaciones que pueden dañar sus sensibles aparatos informáticos. Evitaría que Red Eléctrica Española tenga que gestionar la integración de la fotovoltaica en red. Absurdo.

No es que China despierte, es que Europa y Estados Unidos están, políticamente, dormidos. En tecnología solar termoeléctrica o la integración de renovables en la REE somos pioneros y admirados por China. Un día tuvimos posiciones de ventaja comparativas, éramos referencia de la política de Barack Obama, con un liderazgo tecnológico referencia mundial; pero el gobierno fue incapaz de gestionar estos éxitos. ¿Un terror escénico de exitosas políticas? Como diciendo, "¡yo no he sido!"

domingo, 11 de septiembre de 2011

Descrédito del futuro, ¿cómo volver a creer en el progreso? JORDI ORTEGA


Le Monde reunía dos pensadores, Peter Sloterdijk -el “enfant terrible” de la filosofía crítica alemana- y Slovoj Zizek –que integra lacanianismo y critica marxiana a las ideologías. Les invitaba a reflexionar más allá de la crisis financiera, sobre la crisis de occidente. Europa vive una encrucijada. El “estar-en-el mundo” occidental, se define desde el siglo XXVII, es un estar en el futuro. Cuando aparece el “crédito“ la capacidad de hacer promesas en el futuro se amplia. La modernidad se define  como anhelo o esperanza depositada en el futuro. “Vivimos en un mundo futuribles“, resalta Peter Sloterdijk.

Sloterdijk y Zizek

“La crisis de la civilización es la siguiente: hemos entrado en una época en que la capacidad de crédito de inaugurar un porvenir sostenible está cada vez más bloqueada porque hoy se toman créditos para rembolsar otros préstamos. En otras palabras, el “crédito” ha entrado en su crisis final. Hemos acumulado tal cantidad de deuda que la promesa de reembolso en la cual se funda la seriedad de nuestra construcción del mundo ya no puede se puede sostener”. Y, como muestra, Sloterdijk añade “pregunte a un estadounidense como piensa que el gobierno va a devolver la deuda, su respuesta es “nadie lo sabe”, y creo que este no saber es el núcleo de la crisis. Nadie en el mundo sabe cómo pagar la deuda colectiva”.

Zizek recuerda que en la crisis de las "subprimes" de 2008, todo el mundo sabía que era imposible pagar las hipotecas, pero todo el mundo actuaba como si pudiera, “yo lo llamo en mi jerga psicoanalítica una negación fetichista:  sé perfectamente que es imposible, pero de todos modos lo haré”. Para caracterizar la época económica, política, ideológica y espiritual recordaba telegramas enviados entre alemanes y austriacos en la segunda guerra mundial, “aquí la situación es grave paro no catastrófica”. Hoy diría “hay motivos para la preocupación pero no calificaría la situación de grave”.

Paul Krugman de modo irónico habla del “hada de la confianza”. Dicho en términos de Zizek, la dimensión de la catástrofe es de tal dimensión que los gobiernos “no pueden tomare la crisis en serio”. Esperan, quizá, que una dosis de confianza ayude a disolver los problemas. No ahorran gestos que confirman este análisis. Sin disimular la gravedad, afirma que “no se suspende ninguna subasta de deuda pública porque es bueno que se abra la capacidad de España de acudir a los mercados”. No olvidemos que si el Bancos Central Europeo no hubiera comprado bonos de países periféricos los tipos de intereses hubieran sido prohibitivos. Aún así los compran, diría Zizek.


“Se tiene fortaleza de sobra”, todo una demostración de musculatura. La ilusión convertida en real, diría Kizek; unos gobiernos que gesticulan para hacer soportable “el desierto de lo real”. El mercado es la dimensión simbólica de aquello que hemos de calmar. Aquí las solemnes declaraciones: “el gobierno aborda la situación con preocupación, con responsabilidad y con la confianza de que estamos haciendo el trabajo que tenemos que hacer; la reformas de consolidación fiscal y el cumplimiento de los objetivos previstos”.

La responsabilidad de preservar lo que tenemos, en el futuro, no nos lleva a renunciar a los valores de la modernidad, sino a va a redefinir el significado de la civilización occidental. El futuro no es un concepto abstracto, como tampoco lo es el clima. Nicholas Stern cuantificó el valor del clima (podría suponer una pérdida del 20% del PIB). La economía incluye preferencias y valores éticos. La ética analítica plantea no aplicar el tipo de interés que ofrecen los mercados para valorar el clima futuro.

Stern

¿Qué ocurre cuando el futuro deja de tener valor? Tras la crisis financiera las generaciones futuras no sólo van a heredar astronómicas deudas, van a sufrir la exclusión que supone un reparto desigual de oportunidades futuras: la capacidad para satisfacer sus necesidades, en sentido de supervivencia, se van a ver seriamente afectadas. Un escenario inaceptable, ya sea por justicia entre generaciones o por nuestros valores culturales, políticos y ético. 

¿Los mercados financieros va  a invertir en cambio climático? Los mercados financieros, en lugar de invertir para reducir emisiones, innovación tecnológica, invierten en productos financieros. Contratan, por ejemplo, un seguro el clima. Como lo oyen. Del mismo modo que existen  contratos de seguros sobre posible impago de deuda de países, sin necesidad de tener la deuda en propiedad (los ya famosos CDS –Credit Default Swaps). Se puede contratar seguros, prima de riesgo sobre el clima. Es un negocio apostar por el colapso del clima, como lo es apostar por el hundimiento de países y sus economías. Las ventas al descubiertos temporalmente prohibidas desde agosto. No duden que parte de los beneficios se financien campañas en negar el cambio climático. Igual los rumores para rebajar el ranting de la deuda de los países. Ignoro si se ha parado a pensar cómo piensa cobrar la apuesta si ganan.

Las actuales negociaciones del clima se centran en gestionar y planificar de modo diferente estas inversiones. ¿Cómo orientar enormes recursos financieros para que puedan ser compensados, sobradamente, con ahorros futuros? Invertir de modo que no genere deuda, sino ahorros futuros, en coherencia con la austeridad, eficiencia y ahorro. No va a ser los mercados financieros o la actual estructura de mercados de carbono quienes logren relanzar la economía. Serán los mercados regulados, que ofrecen señales fiables a muy largo plazo, como ha sucedido con las energías renovables, las que puedan reactivar una economía verde.

Barroso y Cohn-Bendit

Europa, advertía Barroso, ha de “reconocer que dejar que “las cosas sigan igual” nos relegaría a una declive gradual, a la segunda fila del nuevo orden mundial”. ¿Qué ha de cambiar para lograr un crecimiento inteligente, sostenible e integrado? Gerard Schröder en una entrevista, reconocía el “error fue suponer que la moneda única conduciría inevitablemente a la unión política”. En Ámsterdam, Niza, Lisboa, "los gobiernos comparten diagnósticos y terapias, pero al regreso cada cual hace lo que le viene en gana".

Grecia volvió a caer. El propio Banco Central Europeo se saltó sus limitaciones para comprar deuda de países en riesgo. No es la moneda el que ha provocado la crisis, es la falta de una política europea la que nos lleva al colapso. La ausencia de decisiones políticas está incubando la próxima crisis.  Se abordan los síntomas y se olvidan de las causas.

Holanda salto reclamando la expulsión del euro los países con déficit. Jürgen Stark, el hombre “déficit cero” y el arquitecto del Pacto de Estabilidad dimitía, daba un portazo al Banco Central Europeo que hizo temblar el euro. ¿Se puede, aún, culpar a Grecia por no cumplir con el plan de estabilidad, cuando la terapia aplicada hunde su economía un 7,3% del PIB?


La sentencia del Tribunal de Karlruhe confirmaba la constitucionalidad de la ayuda, aunque esa solidaridad y responsabilidad sólo la puede decidir el parlamento (el Banco Central Europeo no debe anticiparse). Reclama que Grecia reformas estructurales para generar crecimiento. Toda una construcción patológica de la realidad, ¿no acabamos de exigirles recortes masivos?

Sigma Gabriel (SPD) puso a Angela Merkel contra las cuestas en el Bundestag. ¿Cómo hasta hoy habían negado un gobierno económico europeo, habían rechazado la existencia de eurobonus? Recordaba las palabras de Wolfgang Schäuble (CDU, ministro de economía) en Handelsblätt: “sería erróneo la solidaridad si queremos captar del brazo a los griegos”; o de Rainer Brüderle (ex ministro de industria, FPD): “no tenemos intención de dar un céntimo a Grecia”. Angela Merkel se reinventa, ahora en una europopulista defensora del euro.


 
BELGICA-Cumbre de la UE

Merkel


Sigmar Gabriel acusaba Angela Merkel de haber provocado las medidas extraordinarias del Banco Central Europeo, al impedir que el Fondo Europeo de Estabilidad adquiriera deuda soberana. Lo que ayer demonizaba, la compra de bonos, hoy es abanderada de ellos. Impulsando políticas opuestas. El presidente de Baviera tuvo que rectificar, acababa de rechazar la compra de bonos, se excusó en que fue un error de “traducción“; Sigmar Gabriel ironizaba sobre el significado de la palabra traducción en dialecto bárbaro.

Trichet

Jean-Claude Trichet, presidente del BCE, perdió la calma antes las palabras de Gabriel: “tenemos un mandato que cumplimos… hemos mantenido la confianza en la moneda para ofrecer estabilidad de precios”, se defendió. ¿En qué consiste la política del Banco Central Europeo? Tener un papel neutral como guardián del euro. Pero lo que es bueno para el euro, no lo es ni para los europeos, ni para su prosperidad económica y social. A veces olvida, señala Gabriel, que le BCE forma parte de la eurozona, y no es un solo club de acreedores. De modo irónico calificaba la solución adoptada de “Merkel-bonus”, tras rechazar mutualizar las deudas soberanas.

Merkel se reinventa. Ahora las reformas de los tratados (Maastricht) no deben ser tabú. Reconoce, de modo implícito, que las normas y dogmas ideológicos que cumple Trichet no son los más adecuados para la estabilidad política europea. Rodeada, la "paloma" Angela Merkel, de los "halcones" del Bundesbank, Axel Weber, o de Theo Waigel (CSU), y demás guardianes de la ortodoxia que amenazan Europa.

 
Stark


No abandonar a la Gracia a su suerte, decía Jacque Delors, “no es cuestión de solidaridad, sino de atención inteligente a los propios intereses europeos”. Exigía transferir soberanía fiscal a las instituciones europeas, para abordar con una respuesta europea los retos y desafíos del siglo XXI. Merkel viene rechazando los eurobonus, la participación de acreedores en la solución o una tasa a las transacciones financieras. No deja de sorprender el alineamiento con esa ortodoxia de Elena Salgado, que afirma “los eurobonus es una buena idea, pero no está sobre la mesa”. ¿Qué temas tiene sobre su mesa más importante?
 
La unión monetaria aporrea la puerta para avanzar en la unión política. La política europea ha sido llevada hasta ahora, señala Jürgen Habermas, por las élites políticas; falta una amplia participación democrática. la actual crisis no podrá resolverse con un acuerdo legalmente vinculante con el gobierno afectado, ni con nuevos equilibrios en el marco del pacto de estabilidad. La sensación es que Europa está alimentando el despotismo político. Maastricht o el Pacto de Estabilidad y Crecimiento no puede dar más de si. La integración económica ni la puede traer, inevitablemente -como se pensaba- el euro, ni ser una decisión a puerta cerrada de las élites políticas (con modalidades de manga ancha cuando conviene). Requiere de participación democrática, al ser un acto profundamente político. Esta restricción de la participación generará recelos, ver Europa como parte del problema. Se requiere de apertura mutua de las opiniones públicas nacionales,  medios de comunicación capaces de abrir ofrecer una mirada europea a las controversias políticas. Mostrar que Europa es algo más que un mercado construido sobre un banco que sólo es capaz de ofrecer estabilidad a la moneda mientras la economía se hunde. Una Europa renovada ha de redefinir su proyecto de progreso.